A muchos nos han preguntado que si nos lavábamos las manos antes de hacer nuestras cositas. O después de hacer nuestras cositas. O mientras hacemos nuestras cositas (se puede dar el caso). Pero con esta pregunta se da un giro argumental a la vida. Las manos han estado viajando por tierras baldías y pueden haber terminado en mayor o menor medida con restos de amor; con lo que comerse así un Bollycao puede convertirse en un deporte de riesgo. Pero por mi parte, que otros respondan la pregunta que yo ahora estoy ocupado jugando al Bioshock y pendiente que no me pase lo de aquel con el humo azul.
Durante un segundo permanezo aturdido. Mi primer pensamiento es “Madre mía, este es el mejor efecto que he visto nunca, deberían darle a este juego un 11”. Pero tras esto, una terrible revelación viene a mi mente mientras miro hacia mi torre. ¡Humo azul! El mágico humo azul que hace funcionar a los componentes electrónicos se escapa de mi PC. *
Vaya cojonazos que tienen los Pimpinela.
* El Resto de la Experiencia Religiosa del Humo Azul Aquí.

